La profesión del profesor de educación primaria es producto de procesos históricos los cuales influyen en esa construcción profesional, el reconocimiento de la educación básica obligatoria como una necesidad social, el reconocimiento del ejercicio profesional especifico de los docentes para solucionarla, la construcción de las instituciones y programas específicos para la formación de los profesores, la construcción y delimitación de un ámbito especifico del conocimiento que sustentara la solución profesional que se dé al problema social identificado.
No se trata de una línea única de formación, la formación de los maestros en ejercicio adquiere la mayor importancia por dos razones, la continua contratación de profesores que no reúnen los requisitos previos formalmente establecidos para la docencia y los cambios en los planes de estudios de la educación básica que exigen la actualización siempre de los maestros.
La definición de escolaridad se irá ampliando paulatinamente
El paulatino reconocimiento de la población
Un antecedente necesario en el tema de la formación de los profesores de educación básica es el paulatino reconocimiento de la especificidad de la población a la que se deberá asegurar la educación constitucionalmente obligatoria.
El sistema educativo
Cronológicamente el reconocimiento de grupos de población, lo que ahora se llama “necesidades educativas especiales” se dio desde 1935. Destaca la creación de escuelas normales y carreras especializadas para atender a tales grupos.
Con la reforma de 1970 y 1993 se identificaron nuevas diferencias importantes que delimitan la concepción sobre el tipo de profesores que deberán atenderlas. La Ley General de Educación de 1993, da más atención a la población que deberá recibir la educación obligatoria.
El papel de los maestros y la previsión de su número
Profesores profesionalmente formados, más docentes habilitando una educación que se conserva a lo largo de todo el siglo.
Alberto Arnaut describe como el magisterio pasa de ser una profesión libre a ser una profesión de Estado y de ser una profesión autorizada a ser una profesión especializada, descubre la búsqueda de un monopolio profesional que exige la posesión de certificados escolares específicos y títulos profesionales para ingresar al ejercicio de la docencia.
Los maestros titulados se concentran en las zonas urbanas, mientras que para las zonas rurales de habilitara continuamente a personas, elegidas fundamentalmente con base en su mayor escolaridad relativa en el medio y su capacidad de liderazgo social.
La composición interna del grupo de docentes que no reúne la formación profesional pretendida varía enormemente en cuanto al tipo y grado de preparación con la que se incorporan a la docencia, según las fechas y las zonas o grupos de atención.
Profesores de educación primaria y promotores del desarrollo social
Se distinguen dos líneas en cuanto al desempeño profesional que se espera d los maestros de educación básica que conformara, un conjunto de funciones y actividades concretas orientadas al desarrollo social o sociopolítico de las comunidades, y sus actividades pedagógicas o docentes para niños y adultos.
La educación socialista refuerza el papel social de los maestros rurales, el maestro siempre estará a la búsqueda de oportunidades para vincular las nuevas ideas socialistas.
El crecimiento de la escuela rural se hizo sobre la base de maestros elegidos por su capacidad de liderazgo y su conocimiento de la región, los maestros deberán fomentar la unidad de la nación.
La Ley Federal de Educación 1973 define las funciones pedagógicas y las condiciones necesarias para su eficaz desempeño. El educador es el promotor, coordinador y agente directo del proceso educativo. Deben proporcionársele los medios que le permitan realizar eficazmente su labor y que contribuyan a su constante perfeccionamiento. Los establecimientos educativos deberán vincularse activa y constantemente con la comunidad.
La función pedagógica de los maestros se vuelve cada vez más complicada, en virtud de la complejidad, la calidad en la enseñanza y de los avances en contenidos que debe tratar la escuela.
A fines de siglo los maestros se enfrentan con demandas de atención a nuevos problemas sociales de sus alumnos, derivados de las intensas transformaciones familiares, sociales culturales, religiosas y demográficas que se presentan y que han sido documentadas en ensayos de circulación mundial.
Profesores y profesoras
Desde principios de siglo se da como un hecho que, para los párvulos, la docencia deberá ser impartida por mujeres.
Creación y desarrollo de instituciones y programas para la formación de los maestros de educación básica en el siglo XX
El normalista en la preparación institucional y programada de los futuros maestros.
En México se asigna la formación de los nuevos maestros a las escuelas normales y no a las universidades.
En junio de 1997 el Programa para la transformación y el fortalecimiento académico de las escuelas normales que presento la SEP, establece que ningún otro tipo de institución podrá realizar con mayor eficacia la tarea de formas a los nuevos maestros.
Las normales siempre tuvieron como atribuciones especiales la docencia, la experimentación pedagógica y la educación continua de los maestros en ejercicio.
La formación de maestros para el medio urbano.
La orientación urbana es la que marca la pauta de las características propias y específicas de la educación normal más ortodoxa. Sus planes y programas de estudio y formas de operar serán el modelo de las otras instituciones, aunque no puedan alcanzar sus estándares.
Las licenciaturas que oficialmente imparten las normales en la actualidad son cinco: preescolar, primaria, secundaria, educación física y educación especial.
El reconocimiento de la diversificación y especialización de la docencia.
La división urbano-rural, y la diversificación en la formación de profesores responde a diversos motivos: la especificidad de la población a atender, los niveles del sistema y las areas de conocimiento.
Queda pendiente la formación específica de directores, supervisores, jefes de zona, especialistas en evaluación, en diseño de materiales didácticos. Ello implica el préstamo de profesionistas y la irrupción de especialistas de otras disciplinas que se orientaron hacia la educación: sociólogos, filósofos, economistas, historiadores, antropólogos e incluso ingenieros.
La formación de maestros de educación indígena
La necesidad de formar maestros para el medio indígena, se formaron con los mismos procesos generales que los maestros rurales: su incorporación en normales rurales o bien su formación por medio de cursos breves impartidos por las Casas del Pueblo y las Misiones Culturales o el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio.
La educación indígena es adoptada por la SEP en 1963.
Los programas no escolarizados para la formación de los docentes en ejercicio
Entre ambos tipos de formación, la urbana y la rural, surgen en la primer mitad del siglo dos instituciones fundamentales para la formación de los maestros en ejercicio mediante lo que ahora se podría denominar métodos no convencionales, educación abierta y educación a distancia.
La primera creada en 1926 irradia su influencia hacia las escuelas normales rurales y los docentes en ejercicio en el medio rural. Se trata de las misiones culturales. Las misiones culturales tenían el propósito de instruir en las técnicas de la educación y en la práctica de las pequeñas industrias y de la agricultura a los maestros en ejercicio en las escuelas rurales.
La segunda el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio creada en 1944 se orienta hacia los maestros tanto de zonas rurales como a los de zonas urbanas, este instituto introdujo métodos acelerados para atender el problema de los profesores sin titulo.
En 1956 el instituto inicio una importante producción editorial de carácter pedagógico elaborada por sus maestros.
En 1971 dio por terminada la capacitación de maestros no titulados.
Los recursos de las instituciones.
Hacia principios de siglo los profesores de la Universidad y de la Escuela de Altos Estudios incidieron en la formación de nuevos maestros.
Los profesores de las normales siguieron una carrera paralela en su formación respecto al resto de los profesores de otras profesiones.
El escalafón como medio para uniformar la diversidad
El elemento fundamental para lograr cierta uniformidad entre tanta diversidad en los requisitos de ingreso a la población y la preparación efectiva de los maestros fue el escalafón.
La formación de los maestros de la educación básica obligatoria del país requiere queda sujeta a múltiples distorsiones: la contratación de quienes no reúnen la formación profesional para ello, la formación de los maestros en ejercicio no contribuye a enriquecer el ejercicio de la profesión, sino que se imparte como un remedio para quienes no tienen la formación debida, y toda la formación se imparte bajo presiones escalafonarias por un lado, y sindicales por el otro.
Los centros de maestros
En 1992 la política para la actualización de los maestros en ejercicio se complemento con la creación de una nueva reforma institucional: los centros de maestros. Se trata de nuevos espacios para el estudio individual o en grupo. La operación de estos centros queda a cargo de los gobiernos estatales. El proceso de actualización, su normatividad y sus contenidos son impulsados por la SEP, la que genera los programas de estudio, que deberán tener las cualidades de ser autosuficientes, adaptables a distintas formas de estudio, paquetes didácticos que incluyen los programas mismos y textos de autoenseñanza, antologías y materiales, guías de estudio y autoevaluación, el proceso culmina con exámenes estandarizados de evaluación, mismos que tendrán efecto sobre la puntuación curricular y la promoción escalafonaria horizontal que ofrece la carrera magisterial.
Evolución, desarrollo y jerarquización del conocimiento pedagógico y profesional en la formación de los maestros.
Aceptada la noción de que serian las escuelas normales las encargadas de formas a los profesores de educación primaria, aparece una tendencia de jerarquización creciente del conocimiento que imparten estas instituciones, del nivel al que corresponde el grado que otorgan y de los requisitos de ingreso para quienes desea formarse como maestros.
La presión sindical se oriento siempre hacia una mayor formación escolar de los futuros maestros, con el doble argumento de revalorizar su imagen profesional y cumplir los requisitos para poder exigir salarios más elevados, el tipo de conocimiento profesional, técnico especifico que distingue a los maestros profesionistas de otro tipo se genera en muy buena medida en las escuelas normales. En estas se inculca una formación integral, completa encaminada a buscar la perfección y la plenitud humanas, y no la simple instrucción; la incorporación de la música, el deporte, los trabajos manuales; el equilibrio entre lo humanístico, científico y lo tecnológico; el reconocimiento del niño y de la especificidad de su desarrollo; el tratamiento de los contenidos y el diseño de métodos y técnicas de enseñanza eficientes para transmitir tales conceptos, lo que se llama conocimiento pedagógico se desarrollo fundamentalmente en las escuela normales y de ahí irradio como ideal normalista a la formación de todos los profesores de educación preescolar y primaria del país.
Los planes y programas de estudio para la formación de los futuros docentes.
A lo largo del siglo se dieron 14 cambios en los planes de estudio para la formación del profesor de primaria.
La tensión que existe en cuanto a la impartición de los conocimientos de carácter general, los de apoyo a la profesión y los específicos de la misma, la tensión entre el interés por seguir la formación general previa.
La tensión entre la formación del líder social y la formación del coordinador/conductor de los aprendizajes de los alumnos.
Un debate referente a la introducción de las llamadas Ciencias de la Educacion, en 1997 se cuestiona nuevamente en énfasis excesivo de las disciplinas teóricas.
Un debate respecto de las Metodologías Especiales, o Didácticas Especificas.
El plan de estudios de 1972 recupera la distinción entre la Didáctica General y la Pedagogía y las Didácticas Especificas, pero curricular e institucionalmente surgieron fuertes tensiones en cuanto a los conocimientos que se debían impartir y los profesores que se harían cargo de las asignaturas.
El papel de la investigación en la formación de los futuros maestros como mecanismo fundamental para mejorar la calidad de la profesión.
En 1977 la propuesta es fortalecer la investigación como actividad institucional y dar a los maestros en formación ciertas habilidades para seleccionar y usar la investigación educativa.
La investigación ligada con la enseñanza normal se introdujo en 1936 con la creación del Instituto Nacional de Pedagogía, tenía el propósito de realizar investigaciones científicas en materia educativa y elaborar con los resultados obtenidos las técnicas que los maestros deberán aplicar.
Los cambios en los planes de estudio de la primaria anteceden siempre a los cambios en la formación de los maestros, los maestros ocupan un lugar preponderante como factor de la transformación.
En México se asigna la formación de profesores para la educación básica a la Escuela Normal, la institución queda sujeta claramente a las decisiones de estado, en particular del ejecutivo federal, en cuanto a sus objetivos, funciones, planes institucionales, curriculares, programas de estudio y número de alumnos. Solo en SNTE puede influir en las decisiones concretas para negociar las condiciones de ingreso, permanencia y promoción del profesorado afiliado.
Por medio del escalafón y las presiones sindicales para cumplir oficialmente con los requisitos de formación se da una dinámica que establece continuamente programas para compensar la desigualdad en la formación y por otro exige que cada aspecto de la formación recibida tenga efectos escalafonarios.